Años 40

Al regresar a Barcelona intenta retomar la actividad artística, en el duro ambiente de aquellos años.

Inicia una estrecha colaboración con el poeta y editor Josep Janés que perdurará hasta que éste fallezca en 1959, en un accidente de coche.

Palet encuentra en el oficio de ilustrador una salida a sus necesidades artísticas, pero con Janés y su círculo también descubre un calor humano y cultural que recién terminada la guerra, se mantiene fuerte gracias al entusiamo de Janés y la estrecha colaboración entre pintores, poetas y escritores catalanes.

Joan Palet colabora asiduamente con algunos editores y escritores que lo reclaman sobre todo como dibujante, retratista y/o ilustrador. Lleva a cabo una extensa actividad en el ámbito editorial y realiza colecciones ilustradas y portadas para Seix Barral, Editorial Aymà, Destino, Lluís Miralles editor, Editorial Éxito, Editorial Gacela etcétera. Colaborando asiduamente en muchas ediciones con su amigo Ricart Giralt-Miracle a través de Filograf.

Como pintor participa en las diversas exposiciones colectivas organizadas en la época, como la Exposición Nacional de Bellas Artes de Barcelona de 1942.Y siempre que puede, sale a pintar paisajes. En este periodo hace algunas excursiones a Sau con su amigo Tarrassó y otros compañeros.


Entabla una fuerte amistad con el poeta Josep Palau i Fabre.

Juntos planean marchar a París en buca de un ambiente creativo mas fructífero, en el caso de Palet este viaje queda abortado por diversas circunstancias.

En 1944, por  iniciativa de Palau i Fabre, nace Poesía, la primera revista de poesía catalana tras la guerra civil. Joan Palet colabora en su diseño y, entre otras cosas, se encarga de la maqueta y el dibujo del primer número.


En 1948 viaja con el pintor Casimir Tarrassó a Mallorca, donde se instalan durante cuatro meses tras los pasos de  pintores como Mir y Rusiñol. La paz y la tranquilidad de la isla le vienen bien. Poco después viaja a Ibiza, junto con el pintor Mallol Suazo, su esposa Alba y el también pintor y amigo Miquel Villà. Esta relación con las islas la mantendrá a lo largo de su vida y marcará también su obra.

Es convocado para formar parte de los ilustradores de la Edición Monumental del Quijote realizada por el Instituto Nacional del Libro de Madrid con motivo del cuarto centenario de Cervantes. Se trata de una obra enorme en la que participan más de setenta artistas, algunos de ellos catalanes: Opisso, Pere Riu, Mallol Suazo, Grau Sala, Alfred Sisquella, Mercè Llimona, Lola Anglada, J. Narro, Junceda...

Durante esos años participa en diversos salones de pintura joven –el Salón de Octubre, el Salón de Puigcerdà– y gana en numerosas ocasiones el Concurso de Dibujo del Círculo Artístico (en los años 1943, 1948, 1949, 1950, 1952 y 1954).

Es muy solicitado como retratista y realiza retratos a varios miembros de la familia Serra, realiza también el retrato de Carmen Bravo viuda de Mompou, de Carolina LLeonart hija del poeta LLeonart, de  Josep Palau padre, del compositor Montagut, del poeta Josep Palau i Fabre i del editor Josep Janés entre otros.